Nadie vino a la función del documental “El milagro” en la Unión Vecinal. Estaba programada para las 20hs. pero como no se acercaba la gente se dispuso pasar una película animada para que disfrutaran los chicos del pueblo. Y así lo hicieron.
Mariana es la que me explica qué hacen en Rodeo un grupo de graduados y estudiantes de diversas carreras; son casi todos arqueólogos, pero también hay una socióloga, una asistente social, y un par de historiadores. La mayoría salidos de la Universidad Nacional de San Juan.
Están trabajando, de manera interdisciplinaria, en la planificación y ordenamiento del museo arqueológico de Rodeo. La premisa fundamental es alejarse de la tradición de la arqueología clásica; que excava, secuestra, y expone material histórico de los lugares que investiga. Ellos, en cambio, tratan de lograr que los pobladores se relacionen con sus objetos y sus historias, que narren por su propia cuenta su conexión con ésta museología y que sean quienes construyan la muestra.
Es un trabajo enmarcado en la lógica de los museos de sitio, rival ideológico de los jerarcas de las investigaciones arqueológicas. Que son renuentes a devolver las piezas a sus lugares y dueños originales.
Para lograr esta comunión, y sin causar su intromisión un impacto negativo en la comunidad de Rodeo, los chicos se mezclan con ellos, y participan en la socialización del proyecto, como integrantes igualitarios a los vecinos del pueblo.
La tarde ya es noche. Un fuerte viento anuncia un temporal que será breve, pero que mientras charlamos con la arqueóloga parece amenazar con un diluvio. Y esto, claro, ayuda a que nadie se acerque a la oferta cinematográfica. Una pena.
Mariana me invita a quedarme hasta el jueves, día que se hará una presentación del museo local, con presencia del pueblo y de los chicos del grupo de trabajo. Le digo que ya me voy al día siguiente y le doy las gracias, cosa que también hace ella, por haberme llegado hasta la sede de la Unión Vecinal.
Llueve mientras ceno. A dos cuadras la propuesta del documental y del museo quedó trunca; en el comedor del hotel un capítulo de la tira Valientes es seguido con suma atención por todos los comensales.
La Biblia y el calefón en el norte sanjuanino.
viernes, 2 de abril de 2010
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