¿Cómo estaría aquel mar que tan poco se parece al de hoy? ¿Cómo estarían los sueños que tan poco se parecen a los que hoy tienen muchos de los hombres más importantes? Los sueños hoy no pesan lo mismo, son livianos, de papel, casitas robadas de tan chiquitos y banales.
Cuatro de marzo de 1811; muere uno de los hombres más argentinos que jamás haya existido. Es asesinado, y su asesinato es borrado de la historiografía. Hasta el día de hoy muchos niegan la verdad: la orden que dictó Saavedra. El matador. El que no quería un país, sino un poder sobre el antiguo virreinato. El que convocó la Junta Grande para no tener que hacer la Asamblea Constituyente.
Cuando le avisaron que Mariano Moreno al fin descansaba en su muerte, dicen que dijo "Hacía falta tanta agua para apagar tanto fuego".
Los patriotas ganan. Más tarde o más temprano pero triunfan. Un siglo después pero vencen. Muchos muertos después cantan victoria. Entre todos los gritos que se escucharon en Ayacucho estaba el de Moreno, desde el fondo del mar.
El agua no te alcanzó Saavedra. El fuego no se apagó.
domingo, 7 de marzo de 2010
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