Hasta aquí sé perfectamente que todos los lectores de estos escritos (o lo que sean) creerán que yo soy un tipo desequilibrado, o cuanto menos, extraño. Suele pasar.
Yo les digo dos cosas: lean algo de Platón, quizá su famosa alegoría de la caverna.
La segunda: yo salí de la caverna, abandoné sus sombras, entendí la verdad de la milanesa. Pero le hice un corte de manga al Griego y al antro de las sensibilidades no vuelvo más.
Deserté a la misión.
¿No será mucho?
miércoles, 12 de agosto de 2009
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1 comentario:
Quiero detalles. De que va a ir la cosa en adelante????
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