El problema de las distancias no es siempre el problema del transporte. Para el Domingo Faustino la distancia, la extensión, el largo aliento era lo que mataba el desarrollo de la República.
Eso no en el siglo pasado, sino en el anterior.
Ya en el que nací yo, el tema de las lejanías estaba bastante solucionado, y el país era un todo bien delimitado, y obedecido por sus gentes.
Pero el problema de la distancia no es siempre el problema del transporte. El avión que se llevó a mi hermana hacia el sur inabarcable, no se interesó mucho por las dificultades pasadas por conquistar la Tierra del Fuego; allá por 1986 la noticia de su partida llegó como una inesperada enfermedad terminal, que se presenta inevitable, empecinada pese a nuestros gritos, frustraciones y anhelos.
Cada quien se hunde en la tristeza a su modo. Hay tantas maneras como almas tristes en pena. El viejo Sergio Rodriguez, un hombre de campo que vivió toda su vida en la ciudad, lo hizo a su modo: "Mejor criar chanchos", sentenció serio, y con aire de superado.
Sandra Rodriguez se fue igual. Él no fue al aeropuerto.
sábado, 22 de octubre de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario